LA HISTORIA DE UN OLVIDO: El castillo de Cerralbo

     "Se encuentra esta villa, cabeza que fue del marquesado de este nombre, en la carretera comarcal 517, de Salamanca a Vitigudino, y a 14 kilómetros de esta última población. Sobre un altozano en cuyas faldas se asienta el pueblo y limitado por el lado contrario por un gran escarpe se advierten las ruinas de un castillo, obra probablemente del siglo XV, y hoy muy arruinado tras siglos de abandono. Un hijo de la villa, Don Pedro Vázquez, en la actualidad párroco de Peñaranda de Bracamonte, nos facilitó los datos que a continuación transcribimos. Parece ser que fue construido por Esteban Pacheco, héroe legendario de "la muy noble y muy leal cibdad de Ciudad Rodrigo", quien lo levantó en el siglo XIV para defender estas tierras ante los portugueses. Se hermanaron en él el buen gusto arquitectónico y las características defensivas. No debió ser morada habitual de los Marqueses de Cerralbo, pues éstos ocuparon siempre cargos en Ciudad Rodrigo, en pugna con los López Chaves durante la Edad Media y parte de la Moderna. A mediados del siglo XVII aún estaba en pie, y "pie de guerra", porque documentalmente consta que cuando la guerra de separación de Portugal, jugó un notable papel en la defensa del campo de Camaces y del Abadengo, hostigado continuamente por las tropas portuguesas de Xaque de Magalhaes, que, al no poderse hacer con la fortaleza, la incendiaron en 1664 y se retiraron. La terminación de esta guerra y la marcha de los marqueses a Salamanca y Madrid inició el abandono y ruina de esta fortaleza. La torre del Homenaje aún se mantenía en pie en el último tercio del siglo XIX (1865). Era muy alta, cuadrada, con una ventana grande y encima de ella un escudo igual al de la iglesia del convento de Franciscanos. Se derribó para construir la pared del corralón de este ruinoso convento. El recinto de este castillo es cuadrado con grandes cubos redondos de cal y canto recubiertos de buena sillería y con saeteras. El mejor conservado de éstos le llaman "torre de las Yedras". Aún puede detectarse el emplazamiento de la puerta principal de este recinto, que estaba flanqueado por dos cubos.
     El último marqués de Cerralbo, dos Enrique de Aguilar y Gamboa, sin sucesión directa, transfirió la villa y su término a los vecinos de la misma en 1923. Al parecer, los actuales propietarios del castillo pretenden erigir una construcción moderna en su emplazamiento..."
     Este texto, sacado de un diccionario de castillos de la provincia de Salamanca, del que por desgracia no puedo precisar ni el título ni el autor, es uno de los pocos documentos que se pueden encontrar acerca del castillo de Cerralbo. Como puede apreciarse, el artículo tiene varias imprecisiones (sin contar la mítica última frase), empezando porque el autor no se aclara si el castillo se construyó en el siglo XV o en el XIV (primero afirma una cosa y luego otra), y terminando por poner mal el apellido del último marqués (Aguilera, y no Aguilar). En fin, es lo que hay y, en base a ello, intentaremos dar algunas orientaciones.     Ya expuse en el anterior artículo ("Cerralbo y sus Marqueses: El Origen fue un duelo"), que era difícil precisar si Esteban Pacheco, el héroe de la leyenda de María Adán y primer propietario de la villa perteneciente a los pachecos de Ciudad Rodrigo, fue el que mandó levantar el castillo. Pudo hacerlo, como muestra de su poder después de salir victorioso en el duelo con los Garci-López. Sin embargo, con el mismo fin pudo ordenar construirlo el primer señor de Cerralbo, también Esteban Pacheco, para celebrar o dar cuenta histórica del señorío que le concedió el rey de Castilla, Enrique "el de las Mercedes".

     Ambos tenían una razón "estética" o de ostentación de poder para construirlo. Pero además, el primer señor de Cerralbo, como fiel súbdito de la corona de Castilla, tenía también una razón "práctica" o "de Estado" para levantarlo. Esteban Pacheco (se entiende, primer señor de Cerralbo, no el héroe de la leyenda de María Adán) es contemporáneo a la batalla de Aljubarrota (1385), que estableció la definitiva separación entre Castilla y Portugal. En una época en que se empezaron a fijar las fronteras entre dos territorios (futuros estados modernos), sí era necesario tener puestos de defensa, y uno de ellos fue el castillo de Cerralbo (coincidiendo así con el texto que citamos al principio de este artículo). Por ello, opino que fue este Esteban Pacheco el que construyó el castillo, pero es sólo una opinión que intentaré confirmar en la documentación que pueda encontrar en el futuro.

     No fue la única vez en que el castillo de Cerralbo resultó una referencia de los conflictos entre España y Portugal. También en la guerra por la independencia lusitana de 1640 a 1668 este enclave tuvo su protagonismo, como afirma el texto. Además, Mateo Hernández Vegas en "Ciudad Rodrigo. La Catedral y la Ciudad", coincide en que en 1664 los portugueses "quemaron a Cerralbo y Fregeneda y se apoderaron de Valdelamula". Recapitulando: Si Xaque de Magalhaes decidió quemar el castillo de Cerralbo fue porque era un escollo (más o menos pequeño) para consolidar el dominio de la zona y, a un nivel macropolítico, la independencia de Portugal sobre la Corona Española, a la que pertenecía desde 1580.

     El castillo no aparece en la historia en más ocasiones. Pero para los vecinos de Cerralbo y para los que vamos allí de vacaciones es un lugar entrañable y que ofrece una preciosa vista del pueblo.

Para terminar, voy a transcribir los datos que encontré sobre este castillo en internet, concretamente en la página www.inice.org/castill/cerra.htm :
Situación geográfica:    A 83 km. Al oeste de Salamanca, cerca de la frontera con Portugal, en el Abadengo; se halla en un alto en las cercanías de Carpio Bernardo (251 hab. En 1991) a 690 mts de altitud. 2-C.
Época principal:   Fue construido en la segunda mitad del siglo XV (¿?). Fue siempre posesión de los marqueses de Cerralbo y halló la ruina en la guerra de secesión de Portugal (1643-8), siendo ésta la única nota reseñable en su historia.
Descripción de la   fortaleza:  Tenía dos recintos uno exterior, rectangular y con cubos en los ángulos; y otro interior seguramente con la misma forma y una torre pentagonal en el centro. Todo ello en mampostería con rezurzos de sillería.
Estado actual:   Completamente arruinado, permanecen en pie un muro, restos de otros y el comienzo de dos cubos. Está semienterrado. Se ve que se le sustrajeron las mejores piedras (sillares).
Uso:   Ninguno, es particular pero se puede visitar libremente.
Bibliografía:   Boiza, Cooper, Morán, Pinilla, Everest. (INICE Castilla y León, CAS/98)
Juan Pedro Barco Sánchez