Julián Sánchez “El Charro” y su misión en el puente de Cerralbo (1809)

El Charro
El guerrillero Julián Sánchez, también conocido como “El Charro”, es sin duda una de las figuras más importantes de la Historia de la provincia de Salamanca. Y no sólo por sus acciones durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), sino también por luchar para que España tuviera un régimen más democrático. Conocidas son sus aventuras, y no será motivo de este artículo repetir hechos de la vida de este importante guerrillero, del que se ha escrito mucho. Pero sí recordar que buena parte de sus acciones tuvieron lugar por estas tierras. Ya me hubiera gustado hacer un texto más rico y más documentado en torno a la relación de Julián Sánchez con Cerralbo, pero resulta complicado encontrar bibliografía sobre algo tan concreto.

De todas formas, este pasado verano de 2005 encontré la base sobre la cual escribir un artículo acerca de este personaje. Sólo era necesario un dato, una referencia histórica que uniese pueblo y guerrillero.

Una mañana estaba en Vitigudino y me acerqué a la Imprenta Vitigudinense. Allí encontré un ejemplar de un libro que había leído hace más de diez años, “La Gudina. Impresiones de un nativo”, de Manuel Moreno Blanco. De aquella lectura anterior apenas recordaba unos detalles. De la que hice este último verano, encontré lo siguiente, en la página 267:

“Salieron fuerzas de Ciudad-Rodrigo antes de ser cercada, para tratar de evitar el cerco. Unas fueron a Fuentes de San Esteban, al mando de Díez Taravilla, para impedir el avance de las fuerzas que desde Salamanca podrían dirigirse a Ciudad-Rodrigo. Otras fuerzas, con el mismo fin, operaban en Vitigudino y en Yecla, al mando de Don Julián. El acceso a Ciudad-Rodrigo estaba obstaculizado con fuerzas en Fuentes de San Esteban, desde el Huebra a la Sierra de Francia, y las de Vitigudino se oponían al paso por los puentes sobre el Yeltes en Zancado y en Cerralbo”.

Es el momento de realizar un par de aclaraciones sobre el texto de Manuel Moreno. Lo que él llama el Yeltes es el río que figura en todos los mapas como Huebra. Por otro lado, el puente al que se refiere es el puente viejo de Cerralbo, el de toda la vida, que fue construido, según Grande del Brío (“Historia de Cerralbo”) en el siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III.

La misión, pues, de Julián Sánchez “El Charro” era la de obstaculizar en el puente de Cerralbo y sus alrededores el paso de los franceses que, en 1809, en plena Guerra de la Independencia, intentaban cercar Ciudad Rodrigo. A pesar de que nuestro guerrillero sumó varias acciones que molestaron a las tropas napoleónicas, lo cierto es que enfrente tenía al ejército de tierra más poderoso de aquellos tiempos y finalmente se produjo el cerco desde febrero de 1810 hasta julio del mismo año, fecha en la que Miróbriga cayó en manos de los franceses. En enero de 1812, el ejército de Wellington (con Julián Sánchez en sus filas) liberó la plaza. Los datos de este párrafo corresponden a “Ciudad Rodrigo. La Catedral y La Ciudad”, de Mateo Hernández Vegas.

“El Charro” era un gran conocedor del terreno en el que se movía, el de la parte más occidental de la provincia de Salamanca. Puentes como el de Cerralbo o el de Yecla (en el que realizó uno de sus primeros apresamientos, quince soldados enemigos) permitían que se formaran embudos casi imposibles de salvar para los convoyes franceses, los cuales eran asediados constantemente por Julián Sánchez y sus hombres. Montados a caballo y con una pica en la mano, hostigaron sin cesar al poderoso ejército de Napoleón.

Ya para finalizar, recordar la presencia de otro famoso guerrillero, Juan Martín “El Empecinado”, en Cerralbo, hecho que también recoge Manuel Moreno Blanco. Pero no tuvo lugar durante la invasión napoleónica, sino más adelante, en 1823, en la guerra entre liberales y absolutistas. El pueblo salió mal parado de esta ilustre visita, ya que “El Empecinado” confiscó 500 reses, que pagó con bonos del Gobierno. Sin embargo, el bando liberal, al que pertenecía el ya ex guerrillero, perdió la guerra y con ello la validez de los citados bonos.

Juan Pedro Barco Sánchez