Tres Hombres Buenos

TRES HOMBRES BUENOS

(por Jesús Sevillano)

Quisiera hacerle una glosa
a tres cerralbeños
ejemplos de vida honrosa
y de amor a su pueblo.
Tres eran tres
los tres curas del pueblo
tres eran tres
y los tres, hombres buenos.
Cada uno a su manera
y con diferente carácter,
nos han dejado su huella
a nosotros
y a los de antes.
Su labor pastoral hicieron
en sitios algo distantes
pero siempre que pudieron
con nosotros compartieron
en Cerralbo unos instantes.

D. Pablo Vázquez,
era el mayor,
en Peñaranda de Bracamonte
realizó una gran labor.
Gentes de toda condición
se admiraban de su cercanía
y de la serenidad que transmitía
con su presencia y oración.
Fue gran estudioso
de usos y tradiciones
publicando en prensa colaboraciones
relacionadas con Cerralbo
su historia,  sus gentes, sus piedras
firmando no sé por qué manías
como Fray Jeremías de la Torre de las Hiedras.

D. Joaquín Herrero,
iba tras él,
nos referimos por su edad,
primero estuvo en Saldeana y Barreras,
y Boada lo destinaron después.
Defectos todos tenemos
D. Joaquín los tendría también
pero os juro que en mi vida
a ninguna persona he visto
con tan gran generosidad.
Vive Dios que fui testigo
cuando ya de jubilado
a Boada juntos fuimos desde Cerralbo.
Todo el mundo le saludaba,
todos le querían obsequiar,
algunos hasta lloraban,
al hacerles recordar.
Sé de primera mano
(prometo por lo más sagrado)
que en casa del pobre
entraba a la lumbre se sentaba,
y cuando se levantaba,
(procurando no ser visto)
siempre el sobre dejaba
oculto en algún sitio.
También y no sé por qué
con los ricos se llevaba bien,
visitamos a un ganadero
que importante debía ser.
Nos obsequiaron
en una cocina enorme
con chimenea gigante
y salieron todos a recibirle
al instante.
Los sirvientes también vinieron
y se repitieron las mismas escenas
que habíamos visto en el pueblo.
Alguna recomendación
sé también que consiguió
a aquellos que se dirigieron a él
como tabla de salvación.
Muchos recordamos sus sermones
desde el púlpito
y su estilo vehemente
bastante sobresaliente.
A Cerralbo en su funeral
vino casi todo el pueblo de Boada
esto nos puede dar una idea
de lo que para ellos representaba.

El más joven fue D. Domingo Vázquez
que era sobrino de D. Pablo
y como los dos de antes
de Cerralbo muy amante.
A Madrid lo destinaron
donde hizo su apostolado,
pero verano tras verano
estuvo siempre a nuestro lado.
Le gustaba que Domingo
le llamáramos sin más
era humilde hasta decir basta
y junto a él respirabas su bondad.
Muchos paseos daba solo o en compañía
y con cualquiera conversaba
de las cosas de la vida.
Su corazón dejó de latir
antes de lo esperado
y por eso desde aquí
le mandamos un abrazo.

Pudieron hacer fortuna,
quizá algo de fama y honores,
pero eligieron desde la cuna
servir a enfermos y pobres.
¿Qué mejor riqueza
existe en la raza humana
que obrar con la nobleza
del que no espera recompensa?
No hacer mal es bueno,
mejor es hacer el bien,
no hacer el bien
pudiendo aunque no hagas mal,
mal es.
No dudéis amigos
que éstas cosas
y otras por el estilo
fueron sus motivos
teniendo al prójimo
y a Dios siempre consigo.
Esta certeza tenemos,
que si la fe conservamos
tal como nos la enseñaron,
celebraremos Perdones
algún día en el Paraíso
con ellos y nuestros mayores

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